Testimonios reales
¿Qué dicen algunas de las mujeres que ya han trabajado conmigo?
*Los testimonios sin foto ha sido a pedido de la paciente para resguardar su identidad.

Camila, Enfermera.
Hay un antes y un después en mi vida desde que empecé la terapia con la Coni, mi vida antes era mas caótica, con muy pocos momentos de tranquilidad, no sabía gestionar mis emociones, estas me desbordaban, vivía y enfrentaba todo con mucha intensidad y rabia, la ansiedad me sobrepasaba, buscaba muchas formas de evadir y al hacer esto tenia muy poco auto cuidado. Alejaba a las personas, no me valoraba y mis relaciones estaban llenas de inseguridades.
Lo que me hizo decidir trabajar con la Coni fue que estaba pasando por un momento de crisis y no lo estaba manejando de la mejor manera, estaba viviendo con muchos episodios de ansiedad, veía todo muy negativo y no veía salida, necesitaba un cambio y dejar de repetir los mismos patrones que venía repitiendo desde hace muchos años, me di cuenta que estaba muy herida y que necesitaba enfrentar mis traumas para poder sanar,
Empezar a trabajar con la Coni fue hacerme cargo por primera vez de lo que me estaba pasando y no me arrepiento ni un segundo.
Los cambios más poderosos que tuve fueron:
- Aprender a conocerme, valorarme, quererme, perdonarme, entenderme y cuidarme, comprender que soy lo más importante de mi vida, que obvio no soy perfecta, que tengo un tipo de apego ansioso debido a muchas cosas que pasaron en mi vida.
- Aprendí mucho del amor propio, a ser autocompasiva, a ser como era con otros, a cuidarme a mí como cuidaba a los otros.
- Aprendí a gestionar mis emociones de mejor manera. Entendí que no está mal sentir pero yo seguía reaccionando y relacionándome desde la niña que era, muchas cosas no habían cambiado, con ella entendí esto y pude aprender a manejar mis emociones, a sentirlas y no ocultarlas, a poder identificar lo que me está pasando y darme a entender, esto mejoro mucho mi forma de relacionarme con los demás.
- Pude perdonar y entender a los otros, comprender que las cosas la mayoría de las veces no son personales, a dejar de sentirme ofendida por cosas que no eran contra mi.
- Entendí que no estaba sola, primero porque en el proceso me sentí enormemente acompañada por ella gracias al compromiso y entrega que ella te otorga y segundo porque me demostró que había mucha más gente de la que yo pensaba que se preocupaba por mi.
- Aprendí a filtrar a quien dejo entrar en mi vida
-Comprendí también que la vida se hace más fácil con una compañía que te comprende, acepta y valora, que es una suma y no una resta.
- Aprendí a no aceptar menos de lo que merezco.
Había ido a terapia antes y la terapia que tuve con la Coni fue completamente distinta, con ella me sentí acompañada del día uno, nunca me sentí juzgada ni sola, podía contar con ella 24/7, creo que esa relación de seguridad que establecimos fue lo diferente y lo que hizo posible todos los cambios ya mencionados.
De aquí a 5 o 10 años más no sé dónde esté, pero lo que sí sé es que cómo esté y cómo sea mi vida en ese momento será tranquila y será la vida que yo quiero vivir, porque siento que tengo las herramientas para enfrentar cualquier situación.
A esa gente que tiene miedos o dudas les diría que se atrevan, que es algo que lleva tiempo y a veces te remece pero es algo súper necesario, La Coni te enseña demasiadas cosas sobre ti y te da las herramientas necesarias para hacerte cargo de tu vida, para estar más tranquila, más segura y poder enfrentar mejor todas las situaciones que se te presenten.

Laura, PhD. 39 años.
Conocí a Coni en 2020 en plena pandemia y ahora 5 años después, aún sigo poniendo en práctica cosas que ella me compartió y aprendí en terapia. Desde regularme a mí misma. Encontrarme a mi misma, quererme a mi misma
Aprendí del amor propio, aquello que parecía lejano y ajeno a mí. También que me necesito a misma y que yo tmb me puedo rescatar.
Como ha impactado ? Recuerdo una sesión que le dije a Coni que tenía miedo de terminar la terapia…. Porque sentía que iba a quedar como barco a la deriva, primero me aseguró que siempre iba a estar ahí para una sesión SOS, y Segundo que ella sabía que no iba a necesitar, porque había crecido, tenía (tengo) herramientas, que poco a poco fuimos construyendo, que cuando me enfrentara nuevamente a una situación no iba a perderme a mi misma, si no que iba a poner en práctica todo lo que había aprendido; y así ha sido, desde límites hasta compasión, a recordarme y no exigirme tanto, demasiado aprendizaje.
¿Qué cambió de mí? Creo que todo, porque me veo con otros ojos, no solo el conocimiento de mi misma, si no con ojos de amor, no desde el romance, si no de verme con cariño a mi misma, merecedora de cosas buenas, cariño y empatía.
¿Cómo estaba ? Desperdigada. Aunque tenía una percepción clara de mi, me sentía vacía y al mismo tiempo sin poder transmitir mis sentimientos de manera correcta, con mucha culpa, muchas exigencias aún más sin capacidad de darme a mi misma las necesidades básicas de auto cuidado, que fue un gran descubrimiento para mi
A alguien que aún duda de trabajar con Coni, le digo:
Que Coni es un Sol!!! Si tiene dudas que consulte siempre encontrara una Coni dispuesta y buena onda a resolver cualquier duda. Si tienes miedo: Amiga da miedo, todo camino nuevo da miedo, pero este no estarás sola, tendrás una gran mujer que te llevara de la mano por todos los temas que te pueden aquejar, en mi caso, el autoconocimiento, el amor propio, la dependencia ufff infinitos, pero no estuve sola, y si en algún momento no me la pude, ella estuvo para apoyarme, animarme y encontrar en mi la fuerza que SI existe para poder sortear cualquier dificultad.

Nicole, Trabajadora Social. 35 años.
Inicié mi proceso de terapia a los 31 años. Nunca antes sentí la necesidad de pedir ayuda profesional (aunque ahora creo que lo necesitaba) y tengo la convicción de que ha sido de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Sobre todo, porque Coni es una excelente profesional, me sentí a lo largo de todo el proceso muy escuchada, comprendida y acompañada por ella en cada etapa que me tocó superar, además, valoro mucho la perspectiva feminista en la que nutre su quehacer.
Cuando comencé el trabajo con Coni me costaba mucho conectar con mi emocionalidad. Durante mucho tiempo me terminé convenciendo que todo lo relacionado con este ámbito implicaba debilidad, y yo siempre quise ser una mujer “fuerte” que evitaba sentirse vulnerable y expuesta a los demás, lo que evidentemente implicó que tuviera dificultades para establecer vínculos amorosos, ya que tendía a involucrarme en relaciones tóxicas y dañinas.
Y bueno, llegó un momento en el que me vi absolutamente superada, envuelta en emociones y sensaciones que no sabía identificar ni regular, primera vez que sentía que la vida me pasaba por encima y me pesaba mucho. Me sentía triste, sola ante el mundo, nostálgica, autoexigida, con rabia e impotencia, tenía ganas de cambiar situaciones y errores del pasado, pero la frustración me embargaba al no poder hacerlo y a momentos me sentía muy cansada de sentirme así. No podía más.
Coni me ayudó a desprenderme poco a poco del peso de una mochila que solo me dañaba, me permitió desarrollar mayor madurez emocional y a resignificar experiencias pasadas dolorosas que me impedían avanzar, y que hoy miro afortunadamente con distancia, aun cuando de vez en cuando vuelven, pero creo que ahora las he podido canalizarlas de mejor manera.
Y a 4 años de haber finalizado la terapia, puedo decir que comprendí la importancia de ser más autocompasiva y menos autoexigente, y que me siento con más herramientas para enfrentar al mundo.
Agradezco de corazón haber tenido la oportunidad de conocer a Coni, de trabajar con ella, de permitirle que me guiara por un camino que a momentos se me hacía muy pedregoso y difícil. Me da mucha tranquilidad saber que ella seguirá estando disponible si algún día la vuelvo a necesitar.
Estoy pololeando hace 3 años, estoy contenta, aunque no ha sido fácil eso sí (tenemos personalidades muy diferentes los dos), pero contra todo pronóstico (y gracias a mi terapia contigo jajajaj) creo que hemos logrado estabilidad en nuestra relación y el vínculo que hemos logrado construir me hace sentir muy tranquila y segura. Hoy nos proyectamos juntos y estoy muy feliz.🫰🏼

María José, Tecnóloga Médica. 34 años.
Antes de la terapia con Coni, mi vida estaba un poco dispersa, sobre todo en el tema amoroso. Falta de amor propio, temas familiares que nunca había tomado en cuenta que pudiesen afectar. No ponía límites y no expresaba lo que pensaba y sentía.
Conocí a Coni a través de redes sociales y por las lecturas de los newsletter, que me hacían mucho sentido y deseaba tener terapia con ella.
Al conocer a Coni, fue un "SI" rotundo, "quiero seguir en terapia contigo" pensé. Me dio una confianza única, como hablar con una amiga, sin juzgar, con full atención y además muy preocupada hasta por whatsapp le podías hablar fuera de tu hora, y te responde sin problemas.
De los cambios más poderosos, puedo decir que:
- Pude sacar la voz, expresar lo que siento, lo que pienso, ya sea a mi familia, amigos, pareja, etc. Antes aceptaba todo lo que me decían, sin tomar en cuenta lo que de verdad sentía. Ahora sin miedo, expreso todo.
- Aprendí a elegir a la gente que quiero en mi vida, y no aceptar al primero que llegue con palabras bonitas.
- Gané amor propio, aprendí a aceptar mi cuerpo, a valorar la persona que soy y lo que merezco.
- Aprendí a estar sola, a regalonearme.
Había visto a otra psicóloga antes de Coni, y me pareció muy fría, parecía una entrevista de trabajo, lo que me pareció muy incómodo. Con Coni, desde el primer día me gustó, la confianza, cómo podía a ser yo, sin juzgar, sin poner caras. Las tareas, textos y toda la ayuda extra que aportaba, me llamó mucho la atención y fueron un gran complemento.
De aquí a 5 años me veo como una mujer más segura de sí misma. Con amor propio y con voz..
Y para la que aún duda, le diría: Amiga, sin miedo y a ojos cerrados te recomiendo a Coni, si quieres conversar con alguien que sea como tu amiga, pero con bastante experiencia y conocimiento, aquí está!

Clara, profesora y Máster en Educación. 30 años.
Antes de empezar a trabajar con Coni sentía que estaba en un túnel sin final. Me obsesionaban los extremos y todo era blanco o negro. No era capaz de ver la gran escala de grises que hay entre esos colores y, por tanto, la cantidad de aspectos que pasaban desapercibidos en mis pensamientos concentrados en una idea fija.
Coni me dio mucha confianza desde la primera sesión y me gustó mucho el trato que me dio y la gran libertad que sentía al explicarle lo que me preocupaba sin sentirme avergonzada o juzgada.
El mayor cambio que he visto en mí es la capacidad que tengo ahora de creer en mí y de confiar en mí misma. Valoro muchísimo el hecho de ser capaz de poner límites y de priorizar mi bienestar y mi salud mental ante cualquier otra cosa. Ahora soy capaz de analizar bien los problemas y encontrar la parte positiva en las cosas negativas porque nada es tan malo como nos puede parecer a simple vista.
Hice terapia hace muchos años y nunca sentí tanta confianza con mi terapeuta como cuando me expresaba con Coni. Creo que, en mi caso, el hecho de encontrarme en un momento de mi vida dispuesta a conocerme ha influido muy positivamente, ya que en el pasado era muy pequeña y veía terapia como una obligación y no como algo positivo para mí.
Para el futuro lo que tengo claro es que a día de hoy cuento con muchas técnicas y muchos conocimientos que antes no tenía. En parte, me da un poco de miedo volver a no saber controlar mi ansiedad, pero creo que ahora cuento con una gran ventaja por todo lo que he aprendido y vivido. A día de hoy, me siento más fuerte, firme y feliz conmigo misma.
La salud mental no es algo de lo que debamos avergonzarnos. No hay nada más valiente que animarte a dar el paso para cuidarte y valorarte, y no hay mayor muestra de amor propio que querer estar bien y buscar la forma de hacerlo.
Coni es una profesional de los pies a la cabeza y hace que en las sesiones te sientas cómoda porque no te fuerza a hablar de nada que no quieras profundizar y respeta mucho los tiempos que necesitamos hasta que nos sentimos con la fuerza de sacarlo de dentro.

Luz María, Ingeniera Comercial. 34 años.
Antes de empezar mi terapia con la Coni, me encontraba ya en un lindo camino de autoconocimiento, pero a pesar de ver muchos cambios había situaciones que aún me afectaban mucho, por lo que sentí la necesidad de buscar ayuda para explorar acompañada esos temas que me estaban provocando dolor.
Uno de los cambios más poderosos que he tenido en este proceso fue darme cuenta que podía hablar sobre experiencias dolorosas de mi pasado y sacar algo bueno de ahí: AUTOCONOCIMIENTO, COMPASIÓN, ACEPTACIÓN, APRENDIZAJES.
Haber tenido el espacio y la contención necesaria para hacerlo me ayudó a sentirme más segura de mi, de mi capacidad para sostenerme y atraversar emociones difíciles y con ellos, sentir mayor seguridad para explorar experiencias que me daban miedo.
También sentí cambios en la manera de mirarme. Ahora me miro con más comprensión y amor, valorándome más.
Lo que me hizo decir que SÍ para empezar terapia contigo fue saber que habías superado situaciones difíciles y que te habías formado para ayudar a otros a conseguirlo también. Sentí que encontraría comprensión y experiencia. Ya luego cuando nos conocimos me gustó que tu trato fuera cercano y sin juicios, lo que me dio la confianza para expresarme contigo, incluso llorar cuando lo necesitara.
Uno de los cambios más poderosos que he tenido en este proceso fue darme cuenta que podía hablar sobre experiencias dolorosas de mi pasado y sacar algo bueno de ahí: AUTOCONOCIMIENTO, COMPASIÓN, ACEPTACIÓN, APRENDIZAJES.
Haber tenido el espacio y la contención necesaria para hacerlo me ayudó a sentirme más segura de mi, de mi capacidad para sostenerme y atraversar emociones difíciles y con ellos, sentir mayor seguridad para explorar experiencias que me daban iedo.
También sentí cambios en la manera de mirarme. Ahora me miro con más comprensión y amor, valorándome más.
Lo diferente de este proceso con la Coni a otros procesos de psicoterapia que había tenido, fue el ir más lento, tener una estructura que guiaba el proceso pero que era lo suficientemente flexible para adaptarse a lo que pasaba en el día a día Además, ciertas preguntas y ejercicios fueron clave para conocerme más y conectar profundamente conmigo misma.
Ahora miro el futuro y me veo feliz, segura y viviendo mis sueños, algunos que ya se han empezado a hacer realidad.
De aquí a 5 años me veo plena, feliz y satisfecha.
A alguien que aún duda en trabajar con la Coni le diría que en ella encontrará un lugar seguro donde explorar y procesar lo que necesite. Que se dé el regalo de conectar con ella misma, guiada y acompañada por alguien con experiencia, que no juzga, sino que contiene y acompaña. VALE LA PENA.

Mariem, Hospitality. 40 años.
Antes de empezar a trabajar con Coni mi vida era una vida llena de dudas e inseguridades y de sentir un gran vacío dentro de mí pese a haber logrado cosas importantes o al menos muchas de las cosas que yo consideraba importantes, era independiente económicamente y vivía cómodamente pese a estar sola en un país extranjero. Pero seguía sin sentirme suficiente, nunca nada de lo que yo significaba era suficiente.
No sabía poner límites a las personas que me rodeaban (ni siquiera era consciente de que fuese una opción para mí). Tenía traumas infantiles derivados de unos padres tóxicos, y de abusos sufridos por distintas personas en más de una ocasión a lo largo de la vida, bullying en el colegio, rechazo en grupos sociales y un largo etc.
Creo que el dato diferenciador que me hizo dar el paso a trabajar con Coni fue saber que era especializada en psicología de la mujer. Fue lo que me hizo pensar que tal vez comprendería mejor lo que se siente ser abusada y las limitaciones que encontramos las mujeres a lo largo de la vida, estaba casi segura que muchas de sus pacientes habrían pasado por situaciones como las que yo pasé.
Los cambios más poderosos que tuve fueron primero que todo he empezado a ver mi propio valor y aprender que amarme a mí misma es la clave para curar ese vacío que sentía por dentro. También sacar de mi cabeza que amor propio no es lo mismo que egoísmo ha sido un gran paso.
Sin darme cuenta empecé a poner límites y expresarme como soy, lo que pienso y como me siento sin miedo a lo que puedan pensar de mí o las personas que puedan alejarse de mi vida por el hecho de que me valore. Incluso me enfrenté a mi madre en lugar de callarme y dejarle pensar que estoy de acuerdo con todo lo que dice para evitar enfrentamientos.
También he empezado a vivir con menos culpa día a día y menos ansiedad, aunque a veces vuelva, he aprendido que es una lucha continua con uno mismo.
Otro paso que he dado en mi gran cambio ha sido reconectar con mi parte feminista y como dirías tú: "haberme puesto las gafas moradas" y ser más consciente de quién soy y mi realidad como mujer.
El punto diferenciador fue sentir que hablaba con una amiga y no sólo con un profesional que parece de piedra, como que nunca tenga malos momentos como cualquier persona, eso me hizo abrirme más.
Sentir que nunca dudaste de lo que te contaba como que me inventara cosas también fue muy importante para poder avanzar en mi proceso, ninguno de los anteriores profesionales trabajaron la herida maternal conmigo y por supuesto tampoco ninguno de ellos reparó en la importante influencia del patriarcado en los problemas psicológicos de cualquier mujer.
Las lecturas y tareas que no se centraban sólo en "escribe las cosas buenas que hay en tu vida para que puedas ver lo idiota que eres por llorar teniendo de todo" también han ayudado muchísimo en mi caso concreto ya que mi mente tiende a olvidar las cosas que no trabajo durante varios días seguidos. Otro punto importante y diferente fue saber desde el principio que si me sentía mal durante la semana entre sesiones, podía contactar contigo, eso hacía sentir que el apoyo era completo.
En cuanto a mi futuro, veo mi vida opuesta a lo que ha sido siempre, la veo sintiéndome bien conmigo misma, con menos dudas, siendo asertiva, teniendo relaciones sanas con las personas que me rodean y siendo feliz con lo que tenga, aunque eso no quite que quiera luchar por mejorar y conseguir mis sueños u objetivos y teniendo la seguridad en mí misma para hacerlo.
A las personas que estén dudando de tener una sesión con Coni, les aconsejaría que probase al menos dos sesiones, yo no tardé más de eso en sentirme cómoda y conectada con ella y saber que, de seguro, podría ayudarme mejor que otros profesionales.
Isidora, Psicóloga. 40 años.
Antes de trabajar con Coni me costaba mucho expresar de verdad lo que quería decir. Vivía inventando mentiras para poder excusarme por no atreverme a decir lo que quería o sentía directamente. Sobretodo, decir que no o poner limites. Eso es muy desgastante con el tiempo. Ademá estaba dando un mal ejemplo a mis dos hijas mujeres, que iban por el mismo camino que yo.
Vi en instagram una publicacion de la Coni que se llamaba algo asi como "dificultad para poner limites", era un video, lo escuche hasta el final y me sentí tan identificada en todo lo que dijo... al final del video decia; si necesitas ayuda contactame!! Me demoré... uno siempre se posterga, y finalmente le escribi e iniciamos una terapia. Fue lo mejor.
Los cambios más poderosos que tuve fue darme cuenta que tenía problemas de autoestima, aunque yo creía que no, - entender de donde venía esa baja autoestima, para poder lidiar con ella, darme cuenta de tantos ideas preconcebidas erróneas que yo tenía, ya sea por educación, o por algo social y que al verlas desde fuera, así como impuestas, puedes liberarte de ellas y perder el miedo a arriesgarte, ponerte metas pequeñas e ir probando que pasaba.
Antes de tener terapia con Coni, había ido antes una vez, sentí que no tratamos el problema de forma tan específica, y si lo hicimos fue mas con técnica de ensayo y error. La terapeuta no se tomó el tiempo de ver de donde y porque yo tenia ese problema, sino que se centro en cambiarlo a través de cambiar conductas, lo que claramente no sirvió.
Pero con Coni fue diferente. Me sirvió mucho escuchar que para uno poder ayudar a los demás, tiene que ayudarse a uno primero. En mi caso yo soy mamá, y sentía que el ejemplo y la educación a mis hijas era demasiado importante ahora que son chicas todavía. Veo tan felizmente como un cambio en mi, tiene tantas repercusiones de ellas, que no me arrepiento para nada.
Siempre da miedo abrirle el corazón a alguien y saber que a uno la van a analizar y hacer sufrir, pero siempre es para mejor! Se me viene a la cabeza algo así como una escultura de piedra. Para que aparezca la forma correcta, hay que dar golpes a la estructura, y por supuesto eso duele, da miedo o molesta, pero es necesario para el mejor resultado. Para mi fue lo mejor!!
Para el futuro, espero que lo que aprendí y descubrí en las sesiones se quede siempre conmigo. Que no pierda nunca la valentía. Que siga siendo más libre y no atada a prejuicios. Que nada me importe tanto, tomarme la vida mas feliz y no hacerme cargo de los sentimientos de los demás.
Muchisimas gracias Coni.
Astrid, Psicóloga. 47 años.
Durante el confinamiento los cambios más significativos que me afectaron emocionalmente fueron la pérdida de las redes de apoyo ,sobretodo vínculos con mujeres madres profesionales en cuales me sentía apoyada y contenida por lo que solicité ayuda para encontrar soporte y sostén frente a los nuevos desafíos que había que enfrentar.
Desde la primera entrevista sentí calidez en la acogida, tranquilidad y me gustó que Coni planteara con transparencia cuáles eran las herramientas con que contaba para acompañar terapéuticamente .
Los cambios más poderosos que tuve y que me soprendieron fueron cambios en la dinámica de pareja con mayor igualdad. También cambios a nivel personal como disminuir la exigencia, aprender a cuidarme y ser persistente con un cambio en la manera de vivir.
Si alguien aún está dudando en trabajar con Coni, le diría que Coni es bacán, que recomiendo el espacio ya que ofrece un espacio de reflexión, contención sin juicios, desde la igualdad, que es acogedora, sencilla y y que sabe mucho .
Estoy muy agradecida por todo el apoyo 🙏

Viviana, Ingeniera Comercial. 37 años.
Antes de empezar a trabajar con Coni era muy dependiente del resto, sentía que, si nadie me hablaba o escribía en un día, todo el mundo se me venía abajo, necesitaba constantemente "la preocupación”, o "ser centro de atención", para sentir que importaba.
Lo que me hizo empezar a trabajar con Coni fue primero que nada, que empecé a seguirte en redes sociales, por un contacto en común, me gustaban las publicaciones que hacían entorno a la psicología, salud mental, etc. Pero, así como todos pueden tener errores o estar mal, yo también lo estaba y necesitaba ayuda.
Dentro de los cambios más poderosos, podría decir que tengo confianza en mí misma, no por un pequeño error o un comentario desatinado me voy a echar a morir. Puedo estar un día sola, sin recibir mensajes, y estar tranquila. No dependo de un "hola", para sentirme bien. Disfruto mi soledad al 100%
Una de las cosas que más me ayudaron y que fue un factor diferenciador y que fue súper importante creo que fueron los ejercicios, Coni da consejos, entiende a sus pacientes, en este caso a mí, se puso en mis zapatos, pero además da ejercicios e ideas para ser constante con la terapia a pesar de no estar reunidas.
Para alguien que esté dudando de tomar una sesión con Coni, le diría que en esta situación no vale la pena esperar y se debe buscar ayuda. Los avances son rápidos y positivos siempre y cuando uno esté dispuesto también a colaborar.
Hoy imagino mi futuro con una vida emocional muy estable.
Paula, 25 años, Estudiante Psicología.
Antes de trabajar con Coni mi vida era llena de inseguridades e intranquilidad constante frente a mis relaciones con lxs demás, siento que no vivía tranquila ni actuaba como realmente soy y era como estar autocensurada todo el tiempo.
Lo que me hizo dar el paso para trabajar con ella, fue que la Coni tuviera perspectiva de género, que no me juzgara y lo principal es que me hiciera darme cuenta de lo que me ocurría y trabajar juntas a partir de eso.
Dentro de los cambios más poderosos puedo decir:
-Sentir que puedo ser yo misma y que nada malo va a pasar por eso (al contrario).
-Distribuir mejor mis emociones.
-Saber qué es lo que quiero y lo que no en mi vida
-Haber mejorado mi comunicación con lxs demás
-Sentirme más a la par con mis relaciones y no sentir admiración o superioridad de parte de mis parejas
Para alguien que aún duda de trabajar con la Coni, le diría que la mejor ayuda que podemos recibir es la que nosotras mismas nos damos, acceder a terapia es un gran acto de amor a nosotras mismas sobre todo con la Coni que nunca me juzgó y me dio las herramientas para yo misma poder enfrentar lo que me estaba pasando y así sentirme más empoderada y dueña de mi vida
Hoy me veo de aquí a 5 años como una mujer independiente y estable emocionalmente con las cosas claras y al mismo tiempo amorosa y aún más sabia que ahora, porque de la vida nunca se deja de aprender
Jocelyn, Técnico Dental. 30 años.
Antes de empezar a trabajar con Coni, era mucho mas dependiente en el ámbito, amoroso,sentimental
Me consideraba una persona dependiente emocional debido a mi carencia paterna. Hoy en día mi vida ha mejorado bastante en la toma decisiones, seguridad, ser más comprensiva conmigo misma. Para mi la terapia fue una ayuda fundamental en este proceso, difícilmente iba a lograr comprender tantas cosas yo sola. Ahora me considero una mujer más confiada de mi misma, de mis logros y capacidades sin mirarme de la forma que lo hacía antes.
A medida que fuimos avanzando en la terapia, comencé a sentir más seguridad en mí misma, fui cambiando de a poco y la gente que me rodea empezó a notar esos cambios .
De los cambios más poderosos que tuve, es que aprendí a no buscar ni esperar gente que no estuviera disponible emocionalmente para mi. Estuve años repitiendo patrones, buscando gente que tenía el mismo perfil, lo que lo hacía muy doloroso.
A pesar de haber ido a terapia antes, una de las cosas que fueron diferentes y específicas con Coni fueron trabajar el tema del amor propio, de los tipos de apego, de las carencias afectivas que pasé años sin entender y lograr encontrar el porqué sufría y seguía pasando por lo mismo.
Logré tomar consciencia de mi falta de amor paterno y pudimos trabajarlo tan a fondo que logré poner las cosas en su lugar.
Para el futuro, me veo pretendo firme, segura y confiada, sin forzar lazos y amores insanos, porque ese
proceso terminó desde el momento que empecé la terapia con Coni, que hicieron que aprendiera a valorarme aún más, a hacer crecer mi amor propio, por lo que si estoy acompañada será hasta donde sea sano y mutuo.
A cualquiera que esté dudando en trabajar con Coni, le diría que es una profesional sumamente dedicada, me ofreció su ayuda en todo momento y jamás dejó de hacerlo. Tiene un trabajo súper personalizado, va avanzando a medida de los progresos de una, sin apurar. Por último les diría que no tengan miedo, lo mejor es hablar y poder trabajar juntas y así avanzar y notarán grandes cambio.

Natalie, Administración de Empresas. 40 años.
La terapia contigo salvo mi vida. No creía que una terapia me ayudaría, así que comencé sin expectativas y terminé encantada del proceso.
Desde entonces recomiendo a todos pasar por terapia. En mi caso creo que la clave fue tu empatía, paciencia y cero juicios al escuchar y guiar con preguntas nuestras conversaciones. Eso me dio un espacio seguro para expresarme, lo que daba paso a que me ayudaras a entenderme y luego explicarme lo que yo no entendía de mí.
Explicaciones que hicieron explotar mi cabeza y que dieron calma a muchas angustias y ansiedades. Resultados que aún se mantienen y agradezco infinito.
Hoy, estoy viviendo cerca de Santiago, nos vinimos a vivir juntos con mi pareja y ya llevamos 3 años juntos.

Claudia, Psicóloga. 43 años.
Antes de empezar terapia con la Coni, mi vida la vivía con muchas corazas, autosabotaje en mis relaciones de parejas y en mi vida en general, muchas inseguridades y miedos. Sobretodo temor a sentirme y que me vieran los demás frágil y vulnerable.
Estuve con una fractura por un accidente en moto, eso me hizo parar obligadamente mi vida, la puso en pausa y aparecieron todos mis fantasmas. Una amiga me envió el Instagram de Coni y la contacté. Esa ha sido la mejor decisión de mi vida.
De los cambios más poderosos que tuve fue el poder mirarme, reconocerme, aceptarme, comunicar lo que quiero y no quiero para mi vida, sentirme segura, valiente y fuerte con mi fragilidad y vulnerabilidad.
Lo diferente con otros procesos terapéuticos, fue que sentirme súper comprendida y que enviaras textos y vídeos que complementan el proceso eso fue genial. Los revisaba muchas veces hasta comprender.
De aquí a 5 años me veo tranquila, en calma, con una relación de pareja estable, recíproca y si todo fluye hijos, casa y el perro jaja
A las que aún tengan miedo, les diría que se animen, que muchas veces no será fácil, que hay que tolerar un poquito pero todo vale la pena porque logras cambiar tu vida. Sanas de a poco el alma.

Carla, Profesora. 34 años.
Antes de trabajar con la Coni, Constantemente vivía con una ansiedad tremenda , me temblaban las manos , sentía que me faltaba el aire …. Tenia la sensación contantemente que me iban hacer infiel , sentía que todo era mi cumpla , me sentía cobarde por no tomar las decisiones correctas , no sabia como manifestar o expresar algo cuando no me gustaba de mi pareja, me quedaba en silencio y eso me estaba dañando día a día.
Lo más importante para trabajar con la Coni fue que me encantó. La encontré por Instagram y me gustó su forma de abordar el amor propio, era clara y concisa.
De los cambios más poderosos, fue que entendí y comprendí mis actuares a partir de mi infancia. Sé que mi debilidad es saber manifestar mis emociones y que, al comprender eso soy más consiente de cómo debo actuar frente a una nueva relación. Comprendí también cuál es mi estilo de apego y que este se ve afectado si no escojo una persona correcta. Aprendí a detectar esas banderas rojas.
Nunca había ido a terapia antes, así que partí con mucho miedo al principio, hasta un poco incrédula. Pero ahora fue la mejor decisión que pude a ver tomado y que me cambió la vida. Además sé que puedo contar contigo en cualquier momento.
De aquí a 5 años me veo tranquila, con claridad y más segura en relación a mantener relaciones más saludables y una comunicación más efectiva.
Si aún dudas, no tengas miedo. La salud mental es importantísima, mientras uno esté bien y tranquila, la toma de decisiones serán las mejores y lo mejor es conocer y saber cómo poder relacionarse con un par.
Gracias totales Coni.

Alice, Nutricionista. 36 años.
Comencé la terapia con Coni en diciembre 2024 después de 9 meses en duelo por mi pareja. Meses difíciles de muchos cuestionamientos, sin sentido y autocríticas, influenciadas por mi historia de niñez. Me era difícil seguir el día a día, me iba por espirales de pensamientos negativos, que me producían pena y ansiedad, reaccionando con desánimo y con malhumor frente a mis seres queridos.
Al iniciar mi terapia con Coni, ya había probado otros psicólogos con los que no conecté, me parecían muy lentos (muchos relatos autorreferentes) o muy cuadrados o rígidos.
Con Coni me pareció diferente. Desde el inicio conecto con mi historia, validando mis experiencias. Comenzamos un lento y ordenado camino de autoexploración, que me hizo entender desde el corazón mis experiencias tempranas y mi formación, lo que hizo mirarme a mí misma con más autocompasión, a poner límites más sanos y dejar de buscar validación constantemente de mis seres queridos.
Actualmente, al terminar mi terapia con Coni, puedo decir que me siento más tranquila, puedo disfrutar más de mis momentos a solas y, si bien vienen pensamientos negativos, puedo controlarlos mejor al mirarlos con otra perspectiva.
Con respecto a mis relaciones, con la terapia me di cuenta de que siempre estaba en modo alerta. Que siempre debía mostrarme útil o condescendiente con los demás para tener su validación. Me di cuenta del valor intrínseco que tengo y aprendí con la Coni ser más consciente de esto poniendo límites.
Me sorprendí de toda la energía que había gastado hasta ese punto de mi vida pensando en complacer a mi pareja y seres queridos, hasta antes de este punto funcionaba en modo automático y me fui olvidando de mi identidad.
Ahora, me siento más relajada y segura de lo que no quiero cuando conozco a alguien nuevo.
Coni Buneder Psicoterapia 2025.