Laura, 35 años, Bióloga, estudiante Ph. D

Antes de comenzar mi terapia con Coni, no estaba mal, pero definitivamente no estaba bien. En ese momento sufría de ataques de ansiedad seguidos, me sentía derrotada y con un vacío que a pesar de que la vida estuviese "bien" no parecía llenarse, y tampoco sabía porque, lo cual era un ciclo vicioso de culpa al pensar que no podía estar así si todo estaba ok. 

 

 Lo que me hizo decir que "sí" para trabajar con ella fueron dos cosas. Primero la confianza que me transmitió en la consulta de diagnóstico y lo segundo un click que creo que es fundamental para trabajar con una terapeuta o psicóloga. He tenido terapia por casi mas de 4 años con diferentes profesionales, pero el vínculo que se formo con ella es indiscutiblemente único. Otra cosa que se fue desarrollando con el tiempo es la capacidad que tiene de "leerme" yo le digo que me asusta en broma, porque a veces me cuesta transmitirle lo que pienso o siento, y ella con toda la paciencia y amor me ayuda a ordenar todo eso, darle pies y cabeza y decirme "tal cosa" e increíble como acierta y es más fácil todo… 

Durante mi proceso tuve MUCHOS cambios poderosos. Creo que el más me impacta aun es el del amor propio, seguramente muchas personas luchan con encontrar(se) y tener herramientas para el amor propio, yo le decía a Coni que no podía amar algo que no estaba, que estaba hueca, y con ella pude encontrarme, saber que no estoy sola, que me tengo a mi y que soy yo esa pequeña luz que también estuvo conmigo en los momentos mas duros, recuerdo perfectamente que fue uno de los momentos mas poderosos durante nuestras sesiones.

 

Ser compasiva conmigo misma, algo que se dice tan fácil, pero es tan difícil. ¡¡¡Descubrir que soy una persona perfeccionista!!! y dejar esos hábitos poco a poco. ¡Aprender a regularme emocionalmente, poner límites sanos, tantas cosas! Y como ella diría tanto cambios conductuales, pero también de pensamientos. hay cambios todos los días, poco a poco…. ya que es trabajo de día a día, pero definitivamente sin su guía no podría haberlo hecho. 

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Yo había hecho terapia antes, 4 diferentes terapeutas, por diferentes motivos y crisis. Pero las sesiones con Coni fueron … perfectas, atacando problemas específicos, con lecturas específicas de lo que iba surgiendo y surge en las diferentes sesiones.

Creo que lo más me gusto y fue diferente, fue lo respetuosa que fue con mi proceso y mis dudas, las lecturas y tareas que había que hacer, ya que sesión a sesión había trabajo constante si había algo que igual no me quedara claro o no había avance, volvíamos a ello con otro enfoque.

 

De aquí a 5 años me veo completa y feliz. Uno de mis grandes miedos al terminar el programa era "no poderme la vida" tenia miedo de no poder manejar cosas de mi vida, mi salud mental, mi vida amorosa, mi vida laboral. Poco a poco esos miedos han ido desapareciendo, una Laura más confiada en sí misma y en sus experiencias va surgiendo, así que con eso mente estoy segura de que poder salir adelante con las situaciones que la vida ponga por delante. 

 

A alguien que aún duda de trabajar con Coni, le digo:

 

Que Coni es un Sol!!! Si tiene dudas que consulte siempre encontrara una Coni dispuesta y buena onda a resolver cualquier duda. Si tienes miedo: Amiga da miedo, todo camino nuevo da miedo, pero este no estarás sola, tendrás una gran mujer que te llevara de la mano por todos los temas que te pueden aquejar, en mi caso, el autoconocimiento, el amor propio, la dependencia ufff infinitos, pero no estuve sola, y si en algún momento no me la pude, ella estuvo para apoyarme, animarme y encontrar en mi la fuerza que SI existe para poder sortear cualquier dificultad.

Clara, 25 años, Profesora y máster en Educación

Antes de empezar a trabajar con Coni sentía que estaba en un túnel sin final. Me obsesionaban los extremos y todo era blanco o negro. No era capaz de ver la gran escala de grises que hay entre esos colores y, por tanto, la cantidad de aspectos que pasaban desapercibidos en mis pensamientos concentrados en una idea fija.

Coni me dio mucha confianza desde la primera sesión y me gustó mucho el trato que me dio y la gran libertad que sentía al explicarle lo que me preocupaba sin sentirme avergonzada o juzgada.

El mayor cambio que he visto en mí es la capacidad que tengo ahora de creer en mí y de confiar en mí misma. Valoro muchísimo el hecho de ser capaz de poner límites y de priorizar mi bienestar y mi salud mental ante cualquier otra cosa. Ahora soy capaz de analizar bien los problemas y encontrar la parte positiva en las cosas negativas porque nada es tan malo como nos puede parecer a simple vista.

Hice terapia hace muchos años y nunca sentí tanta confianza con mi terapeuta como cuando me expresaba con Coni. Creo que, en mi caso, el hecho de encontrarme en un momento de mi vida dispuesta a conocerme ha influido muy positivamente, ya que en el pasado era muy pequeña y veía terapia como una obligación y no como algo positivo para mí.

Para el futuro lo que tengo claro es que a día de hoy cuento con muchas técnicas y muchos conocimientos que antes no tenía. En parte, me da un poco de miedo volver a no saber controlar mi ansiedad, pero creo que ahora cuento con una gran ventaja por todo lo que he aprendido y vivido. A día de hoy, me siento más fuerte, firme y feliz conmigo misma.

La salud mental no es algo de lo que debamos avergonzarnos. No hay nada más valiente que animarte a dar el paso para cuidarte y valorarte, y no hay mayor muestra de amor propio que querer estar bien y buscar la forma de hacerlo.

 

Coni es una profesional de los pies a la cabeza y hace que en las sesiones te sientas cómoda porque no te fuerza a hablar de nada que no quieras profundizar y respeta mucho los tiempos que necesitamos hasta que nos sentimos con la fuerza de sacarlo de dentro.  

(Foto no disponible por motivos de confidencialidad de la clienta)

Isidora, Psicóloga, 35 años.

Antes de trabajar con Coni me costaba mucho expresar de verdad lo que quería decir. Vivía inventando mentiras para poder excusarme por no atreverme a decir lo que quería o sentía directamente. Sobretodo, decir que no o poner limites. Eso es muy desgastante con el tiempo. Ademá estaba dando un mal ejemplo a mis dos hijas mujeres, que iban por el mismo camino que yo.

Vi en instagram una publicacion de la Coni que se llamaba algo asi como "dificultad para poner limites", era un video, lo escuche hasta el final y me sentí tan identificada en todo lo que dijo... al final del video decia; si necesitas ayuda contactame!! Me demoré... uno siempre se posterga, y finalmente le escribi e iniciamos una terapia. Fue lo mejor.

Los cambios más poderosos que tuve fue darme cuenta que tenía problemas de autoestima, aunque yo creía que no, - entender de donde venía esa baja autoestima, para poder lidiar con ella, darme cuenta de tantos ideas preconcebidas erróneas que yo tenía, ya sea por educación, o por algo social y que al verlas desde fuera, así como impuestas, puedes liberarte de ellas y perder el miedo a arriesgarte, ponerte metas pequeñas e ir probando que pasaba.

Antes de tener terapia con Coni, había ido antes una vez, sentí que no tratamos el problema de forma tan específica, y si lo hicimos fue mas con técnica de ensayo y error. La terapeuta no se tomó el tiempo de ver de donde y porque yo tenia ese problema, sino que se centro en cambiarlo a través de cambiar conductas, lo que claramente no sirvió.

Pero con Coni fue diferente. Me sirvió mucho escuchar que para uno poder ayudar a los demás, tiene que ayudarse a uno primero. En mi caso yo soy mamá, y sentía que el ejemplo y la educación a mis hijas era demasiado importante ahora que son chicas todavía. Veo tan felizmente como un cambio en mi, tiene tantas repercusiones de ellas, que no me arrepiento para nada.

Siempre da miedo abrirle el corazón a alguien y saber que a uno la van a analizar y hacer sufrir, pero siempre es para mejor! Se me viene a la cabeza algo así como una escultura de piedra. Para que aparezca la forma correcta, hay que dar golpes a la estructura, y por supuesto eso duele, da miedo o molesta, pero es necesario para el mejor resultado. Para mi fue lo mejor!!

Para el futuro, espero que lo que aprendí y descubrí en las sesiones se quede siempre conmigo. Que no pierda nunca la valentía. Que siga siendo más libre y no atada a prejuicios. Que nada me importe tanto, tomarme la vida mas feliz y no hacerme cargo de los sentimientos de los demás.

Muchisimas gracias Coni.

Mariem, 37 años, Recepcionista

Antes de empezar a trabajar con Coni mi vida era una vida llena de dudas e inseguridades y de sentir un gran vacío dentro de mí pese a haber logrado cosas importantes o al menos muchas de las cosas que yo consideraba importantes, era independiente económicamente y vivía cómodamente pese a estar sola en un país extranjero. Pero seguía sin sentirme suficiente, nunca nada de lo que yo significaba era suficiente.

No sabía poner límites a las personas que me rodeaban (ni siquiera era consciente de que fuese una opción para mí). Tenía traumas infantiles derivados de unos padres tóxicos, y de abusos sufridos por distintas personas en más de una ocasión a lo largo de la vida, bullying en el colegio, rechazo en grupos sociales y un largo etc.

Creo que el dato diferenciador que me hizo dar el paso a trabajar con Coni fue saber que era especializada en psicología de la mujer. Fue lo que me hizo pensar que tal vez comprendería mejor lo que se siente ser abusada y las limitaciones que encontramos las mujeres a lo largo de la vida, estaba casi segura que muchas de sus pacientes habrían pasado por situaciones como las que yo pasé.

Los cambios más poderosos que tuve fueron primero que todo he empezado a ver mi propio valor y aprender que amarme a mí misma es la clave para curar ese vacío que sentía por dentro. También sacar de mi cabeza que amor propio no es lo mismo que egoísmo ha sido un gran paso.

Sin darme cuenta empecé a poner límites y expresarme como soy, lo que pienso y como me siento sin miedo a lo que puedan pensar de mí o las personas que puedan alejarse de mi vida por el hecho de que me valore. Incluso me enfrenté a mi madre en lugar de callarme y dejarle pensar que estoy de acuerdo con todo lo que dice para evitar enfrentamientos.

También he empezado a vivir con menos culpa día a día y menos ansiedad, aunque a veces vuelva, he aprendido que es una lucha continua con uno mismo.

Otro paso que he dado en mi gran cambio ha sido reconectar con mi parte feminista y como dirías tú: "haberme puesto las gafas moradas" y ser más consciente de quién soy y mi realidad como mujer.

El punto diferenciador fue sentir que hablaba con una amiga y no sólo con un profesional que parece de piedra, como que nunca tenga malos momentos como cualquier persona, eso me hizo abrirme más.

Sentir que nunca dudaste de lo que te contaba como que me inventara cosas también fue muy importante para poder avanzar en mi proceso, ninguno de los anteriores profesionales trabajaron la herida maternal conmigo y por supuesto tampoco ninguno de ellos reparó en la importante influencia del patriarcado en los problemas psicológicos de cualquier mujer.

Las lecturas y tareas que no se centraban sólo en "escribe las cosas buenas que hay en tu vida para que puedas ver lo idiota que eres por llorar teniendo de todo" también han ayudado muchísimo en mi caso concreto ya que mi mente tiende a olvidar las cosas que no trabajo durante varios días seguidos. Otro punto importante y diferente fue saber desde el principio que si me sentía mal durante la semana entre sesiones, podía contactar contigo, eso hacía sentir que el apoyo era completo.

En cuanto a mi futuro, veo mi vida opuesta a lo que ha sido siempre, la veo sintiéndome bien conmigo misma, con menos dudas, siendo asertiva, teniendo relaciones sanas con las personas que me rodean (bueno, o casi todas, no sé si mi madre será la excepción) y siendo feliz con lo que tenga, aunque eso no quite que quiera luchar por mejorar y conseguir mis sueños u objetivos y teniendo la seguridad en mí misma para hacerlo.

A las personas que estén dudando de tener una sesión con Coni, les aconsejaría que probase al menos dos sesiones, yo no tardé más de eso en sentirme cómoda y conectada con ella y saber que, de seguro, podría ayudarme mejor que otros profesionales.

(Foto no disponible por motivos de confidencialidad de la clienta)

Astrid, Psicóloga, 42 años.

Durante el confinamiento los cambios más significativos que me afectaron emocionalmente fueron la pérdida de las redes de apoyo ,sobretodo vínculos con mujeres madres profesionales en cuales me sentía apoyada y contenida por lo que solicité ayuda para encontrar soporte y sostén frente a los nuevos desafíos que había que enfrentar.

Desde la primera entrevista sentí calidez en la acogida, tranquilidad y me gustó que Coni planteara con transparencia cuáles eran las herramientas con que contaba para acompañar terapéuticamente .

Los cambios más poderosos que tuve y que me soprendieron fueron cambios en la dinámica de pareja con mayor igualdad. También cambios a nivel personal como disminuir la exigencia, aprender a cuidarme y ser persistente con un cambio en la manera de vivir.

Si alguien aún está dudando en trabajar con Coni, le diría que Coni es bacán, que recomiendo el espacio ya que ofrece un espacio de reflexión, contención sin juicios, desde la igualdad, que es acogedora, sencilla y y que sabe mucho .

Estoy muy agradecida de los 6 meses de apoyo 🙏

Viviana, 33 años, Ingeniera Comercial.

Antes de empezar a trabajar con Coni era muy dependiente del resto, sentía que, si nadie me hablaba o escribía en un día, todo el mundo se me venía abajo, necesitaba constantemente "la preocupación”, o "ser centro de atención", para sentir que importaba.

 

Lo que me hizo empezar a trabajar con Coni fue primero que nada, que empecé a seguirte en redes sociales, por un contacto en común, me gustaban las publicaciones que hacían entorno a la psicología, salud mental, etc. Pero, así como todos pueden tener errores o estar mal, yo también lo estaba y necesitaba ayuda.

Dentro de los cambios más poderosos, podría decir que tengo confianza en mí misma, no por un pequeño error o un comentario desatinado me voy a echar a morir. Puedo estar un día sola, sin recibir mensajes, y estar tranquila. No dependo de un "hola", para sentirme bien. Disfruto mi soledad al 100%

Una de las cosas que más me ayudaron y que fue un factor diferenciador y que fue súper importante creo que fueron los ejercicios, Coni da consejos, entiende a sus pacientes, en este caso a mí, se puso en mis zapatos, pero además da ejercicios e ideas para ser constante con la terapia a pesar de no estar reunidas.

 

Para alguien que esté dudando de tomar una sesión con Coni, le diría que en esta situación no vale la pena esperar y se debe buscar ayuda. Los avances son rápidos y positivos siempre y cuando uno esté dispuesto también a colaborar.

Hoy imagino mi futuro con una vida emocional muy estable. 

(Foto no disponible por motivos de confidencialidad de la clienta)

Paula, estudiante de Derecho, 19 años.

Antes de trabajar con Coni mi vida era llena de inseguridades e intranquilidad constante frente a mis relaciones con lxs demás, siento que no vivía tranquila ni actuaba como realmente soy y era como estar autocensurada todo el tiempo.

Lo que me hizo dar el paso para trabajar con ella, fue que la Coni tuviera perspectiva de género, que no me juzgara y lo principal es que me hiciera darme cuenta de lo que me ocurría y trabajar juntas a partir de eso.

Dentro de los cambios más poderosos puedo decir:

-Sentir que puedo ser yo misma y que nada malo va a pasar por eso (al contrario).

-Distribuir mejor mis emociones.

-Saber qué es lo que quiero y lo que no en mi vida

-Haber mejorado mi comunicación con lxs demás

-Sentirme más a la par con mis relaciones y no sentir admiración o superioridad de parte de mis parejas

Para alguien que aún duda de trabajar con la Coni, le diría que la mejor ayuda que podemos recibir es la que nosotras mismas nos damos, acceder a terapia es un gran acto de amor a nosotras mismas sobre todo con la Coni que nunca me juzgó y me dio las herramientas para yo misma poder enfrentar lo que me estaba pasando y así sentirme más empoderada y dueña de mi vida

Hoy me veo de aquí a 5 años como una mujer independiente y estable emocionalmente con las cosas claras y al mismo tiempo amorosa y aún más sabia que ahora, porque de la vida nunca se deja de aprender

    © 2021 by Coni Buneder.